Cuentan que hace unos años, en la Facultad
de Medicina, ante la pregunta: ¿Por qué, a diferencia de los hombres, las mujeres no eructan?, un alumno respondió:
-Porque nunca están satisfechas.
Impresionante. Contundente y tremenda respuesta que reafirma aquello que los hombres pensamos más de una vez:
A la minas no hay nada que les venga bien.
(NdE: nada, vocablo que deriva del italiano garompa)
Una encuesta realizada en la Universidad Theybreakballs de la ciudad de Dublin, indicó que el 96% de las mujeres no están conformes con su marido a partir del segundo año de matrimonio.
De ese 96%, el 99.9 (aquí no se tomó en consideración el voto de una mujer que había enviudado en la luna de miel) manifestó que la desilusión pasaba porque sus esposos no se comportaban con la calidez, la contención y la dosis de sexualidad suficiente en comparación con la época de noviazgo o de amantes.
Pregunto, si el deseo es que el marido sea como un novio por qué se oponen a la idea de vivir en casas separadas y salir solamente los fines de semana.
Ahora bien, si lo que pretenden es la pasión de un amante, nosotros proponemos alegremente encontrarnos dos horitas en algún lugar furtivo,
un regalito y hasta la próxima.
Considero que las mujeres no llegaron aún a comprender que estar en matrimonio implica aceptar que el hombre laburante y que se desloma para mantener un hogar, sufre de stress, padece días de malhumor (comparables a los que generan las fechas femeninas), y un cansancio lógico que los obliga -al regresar a su casa- a desear fundamental y fervientemente la comida lista (para recuperar energía), ver un poco de televisión (en pos de relajada distracción) e irse a dormir (para retornar al yugo con pilas al día siguiente)
¿Lo entendieron? No es una opinión machista ni tan difícil de interpretar.
Si no, los varones, nos veremos en la lucha de vivir siempre dando explicaciones sobre temas básicos y sin segundas intenciones… como la historia de la ex compañera de colegio que llama para organizar el encuentro anual y es sospechada de filito, o como cuando se nos queda el auto y llegamos dos horas más tarde para después -en ambos casos- tener que responder un interrogatorio más incisivo que el del FBI para demostrar nuestra inocencia.
Realmente es hora que las niñas tomen conciencia de que las cosas son, la mayoría de las veces, como son y no como ellas imaginan.
En contraposición a la encuesta mencionada, el Almacén realizó el siguiente sondeo para que nuestros clientes (mujeres y hombres) respondan vía internet a través de sus comentarios (o depositando los formularios en la caja de palmeritas que está al lado de la puerta del boliche y que hace las veces de urna) y cuyos resultados aparecerán publicados la semana próxima junto a una evaluación final:
1) Dijo Freud: "El gran interrogante que nunca ha sido respondido y que aún no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación en el alma femenina es: ¿Qué quiere una mujer?"
A – No sé quién es Freud
B – Soy freudiano
C – Freud era un payaso que no entendía nada
D – N/S - N/C
2) Cuando ella se encula es:
A – Por algo que él dijo
B – Por algo que él no dijo
C – Por algo que él pensó
D – Por algo que él debería haber pensado
E – Por algo que él debería haber pensado y lo pensó
F – Por algo que dijo Freud
G – Porque sí nomás
H – Todas son correctas
I – N/S - N/C
3) Cuando él se encula es:
A – Por algo que ella dijo
B – Por algo que ella no dijo
C – Por algo que ella reprochó
D – Por algo que ella rompió (se incluyen los coquitos)
E – Por la cantidad de veces que le preguntó cómo le quedaba el vestido
F – Todas son correctas
G – N/S - N/C
4) ¿Qué es lo más criticado dentro de un matrimonio?
A – La rutina
B – La baja frecuencia de relaciones sexuales
C – La lista del supermercado
D – El poder sobre el control remoto
E – El jogging del fin de semana
F – Los domingos en casa de los suegros
G – Todas son correctas
H – N/S - N/C
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