- ¡En sus marcas... listos... yaaaa!
00:00:01... 00:00:02... 00:00:03... 00:00:04...
- ¡Tiempo!
El de hoy es un tema adulto, fuerte, casi tabú, que desvela tanto a la mujer como al hombre, actor principal de la trama y quien lo vive como uno de los puntos esenciales de su vida.
En estas épocas en que los médicos nos aseguran que tienen cura para casi todos los problemas de índole sexual, podemos animarnos a hablar en voz alta de SUS problemas… no el MIO ya que estoy considerado internacionalmente como una máquina de satisfacer sin precedentes.
Un comité de expertos acaba de determinar cuál es el tiempo mínimo requerido para una relación sexual sin que uno deba consultar.
El veredicto es lapidario: una relación mínima, vital y móvil debe durar al menos un minuto -sí, sesenta segundos- desde que el “cosito” entra en la “cosita” (no me animé a escribir pene y vagina) VER NOTA
Es muy probable que este tiempo quede también validado para visitas a otros territorios no habituales.
Si usted tiene dudas de sus records y necesita cronometrar, la comprobación es sencilla. Un buen método que se podría utilizar es comprar un radio reloj digital grande, con números rojos que sean fáciles de leer en la oscuridad. Comienza -como es usual- a juguetear con su pareja (la duración de la previa depende de cada participante en particular) y una vez que está listo para la penetratio (o de ser penetratiada, en caso de que sea designada el árbitro) debe mirar el reloj en la mesa de luz y memorizar el SEGUNDERO o el MINUTERO. Les aconsejo que no presten atención a la HORA. Es en vano, no tiene sentido a menos que usted sea un experto en sexo tántrico o el típico versero macho argentino.
Verificar el tiempo transcurrido hasta el momento del orgasmo no será tan fácil: recuerde que si acostumbra a cerrar los ojos, mientras grita de manera desaforada, puede generar una falsa marca de su registro y, por consiguiente, se le puede escapar el diagnóstico. Si es la pareja (él o ella, en este boliche no discriminamos) la que debe cronometrar, dependerá del método anticonceptivo que use: con el preservativo puede haber unos segundos de handicap o "changüí". En caso de coitus interruptus -pese a ser más sencillo el dictamen- no debe confiarse porque quizás "algo" le nuble la vista.
Se está estudiando otra posibilidad, la de usar relojes de ajedrecistas para que el interesado pegue el manotazo en el instante del climax.
Un consejo de notables (Sting, Natacha Jaitt, Chiche Gelblung, Garbellano, Oggi Junco y Wanda Nara) está intentando validar un procedimiento que descartaría el reloj y centraría la atención en la cara de su pareja luego de su orgasmo, pero esto genera aún muchas confusiones dado el alto índice de fingidoras.
Por último les aclaro:
1) Los grados de insatisfacción todavía no están clasificados.
2) No se consideran registros legítimos los que se toman en forma individual sin juez a la vista, ni de aquellos "competidores" cuyo control antidoping de sildenafil (VIAGRA®) den positivo.
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