-Sus pasos son decididos, firmes, con cierta convergencia del
extremos de sus zapatos, su elegancia inducida por marcas
caras se opacada por éste efecto que la hace un poco "chueca".
Sus paso por el salón exhalan aire de grandeza, un aire Versacce
ageno al folcklore de éstas latitudes; sique su periplo y llaga a la
sala de conferencia donde está Vagilette (presidente de Chile) que
la observa y con la mirada le comunica envidia (propia de mujer cuando ven en otra ropa cara) y desaprovación. Cristina sigue el
periplo y se coloca junto a Lula (ambos de pié) y éste le mira las
nalgas detectando un buen filette pero con piernas regordetas,
hallazgo éste que motiva comparación con la quinceañera que pagó anoche y la descalifica definitivamente. Se sienta y Cristina dá un discurso muy populista, izquierdoso y en pro de los pobres.
Cómo verán estamos en manos de una adolescente, que aplica recetas leídas y no apoyadas por experiencia que motivan éste cholulismo-histriónico-ridículo que no debiera tener un jefe (y no jefa) de estado. Espero que ésta gorda-boba-regordeta-montonera se vaya pronto porque nuestro futuro peligra en sus manos.
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